Campaña en OTOÑO para acabar con la procesionaria de los pinos

Control3d aconseja que la fumigación contra las orugas en los meses de otoño es una acción necesaria y preventiva de cara a la primavera, que es  cuando  se produce la rotura de los denominados bolsones  formados en  invierno. Con  la fumigación en esta época, se impide el crecimiento de las larvas y así se evita que afecten posteriormente al  arbolado y también a las personas y animales.

La inhalación de los finos pelos de la oruga, donde oculta su veneno, puede producir desde urticaria hasta reacciones alérgicas, especialmente en los niños. Para los perros pueden ser letales si se las comen porque llegan a sufrir una necrosis en la garganta y en la lengua.

 

imag0039

 

imag0038