La plaga de los olmos avanza en la capital.

La Galerucella luteola (comúnmente llamado galeruca) está atacando los olmos de Madrid capital, Leganés y Majadahonda entre otras localidades.

Estos insectos de apariencia inofensiva, atacan los árboles de los parques y las avenidas, además de entrar en las casa de los vecinos. Un problema que a no ser que sea solucionado de manera inmediata, puede ser mucho más difícil de erradicar a medida que pase el tiempo: si no se eliminan bien las larvas de estos insectos, el verano que viene habría una mayor propagación.

El año pasado este insecto ya afectó a barrios madrileños, pero el Ayuntamiento aseguró que no se podía hablar de plaga. Este verano, el Consistorio ha comenzado a actuar en algunas zonas de Carabanchel y Villaverde tras detectar la presencia de este pequeño animal en forma de larva o de escarabajo volador de algo menos de un centímetro, de color amarillento con bandas oscuras longitudinales. No obstante, la presencia de la galeruca del olmo va más allá, y afecta a otros distritos como Moratalaz.

Fuentes del Área de Medio Ambiente han indicado que no se ha utilizado ningún tratamiento preventivo porque no existe ninguno “eficaz que no sea tóxico”. En otros municipios sí se usan. Es el caso, por ejemplo, de Leganés, población muy afectada desde hace dos años por esta plaga, que cada año puede variar su incidencia según la climatología.

Las larvas del Galerucella luteola se comen el tejido que da el color verde a las hojas y que les sirve para hacer la fotosíntesis. Después, los adultos se van comiendo las hojas, dejando unos agujeros redondeados muy característicos. Al final, se reduce la superficie de hojas y se quedan casi transparentes, lo que debilita al árbol porque no se puede alimentar.

Estos gusanos también provocan problemas en los balcones y terrazas donde pueden caer, y en las casas, donde entran ya convertidos en escarabajos voladores. Pese a ello, no suponen ningún riesgo para los humanos.

Otro lugar donde ha afectado esta plaga este verano es en el Parque del Agua de Torrejón de Ardoz, de donde ya ha desaparecido tras aplicarse un tratamiento, según ha informado el Ayuntamiento de la localidad.

El diario 20 minutos y madridiario se hacía eco de la noticia y aporta las experiencias de vecinos, que cuentan cómo los insectos entran en gran número a sus casas.

El aumento de las temperaturas favorece la expansión de plagas en los hogares.

El aumento de las temperaturas en la época estival, unido a las intensas lluvias del invierno pasado, ha favorecido la multiplicación de plagas en hogares, jardines y piscinas este verano, según informa la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA) en un comunicado.

Las consecuencias de la proliferación de estas epidemias son daños estructurales en las viviendas, averías, situaciones de peligro como cortocircuitos y problemas de salud al ser transmisoras de enfermedades como la salmonelosis, histoplasmosis, diarreas o fiebre.

Cucarachas, hormigas, ácaros, moscas, mosquitos, avispas, arañas, ratas, ratones, termitas y, desde hace unos años, las chinches de la cama son las plagas más comunes de esta época.

“Hay que tener en cuenta que la presencia aislada de estas especies no constituye de por sí una plaga; sin embargo, su capacidad de reproducción es tan rápida que debemos estar en alerta para saber si nuestro domicilio está siendo invadido”, añade.

Prevención de plagas

Para prevenir su aparición, ANECPLA recuerda la necesidad de mantener unas óptimas condiciones higiénicas y de acudir a una empresa especializada en control de plagas en caso de que sea necesario.

Aconsejan, además, eliminar fuentes de humedad y fuentes de alimento, colocar mosquiteras en las ventanas, mantener una ventilación adecuada para eliminar olores y conservar una temperatura no excesiva.

Para impedir que se asienten definitivamente en el hogar, sugieren la corrección de defectos estructurales que permiten la entrada de estas especies, como sumideros, grietas en las paredes y zócalos, puertas y ventanas que no cierran, pasos de conducciones mal sellados, desagües obstruidos…

“Cuando se diseña un edificio normalmente no se tiene en cuenta la amenaza que suponen las plagas urbanas…, las cucarachas y ratas pueden acceder a nuestros hogares o jardines a través de los sistemas de saneamiento o arquetas y los arbustos y vegetación alta pueden ser lugares de cobijo para muchas especies“.